Emulando a la conocida fábula de David y Goliat, el primer round de la guerra de las telenovelas chilenas tuvo un decenlace de lo más inesperado. Contra todo pronóstico, el aplastante triunfo que se pensó que daría "Don Amor" de Canal 13 fue solo un ruido que terminó por ser callado por el inesperado batatazo que dieron los disfuncionales y peluzones chicos de la historia de Chilevisión llamada apropiadamente "Mala Conducta".
Y es que mientras Canal 13 aprovechaba el piso que le había dado "Lola" para poner en pantalla los mejores paisajes de Puerto Rico en una historia liderada por Jorge Alberti con evidentes guiños a "Lost" y "Todavía sé lo que hicieron el verano pasado", la segunda telenovela de Chilevisión subía su rating como la espuma gracias a las andanzas de una tropa de poco concientes fracasados que buscan terminar su enseñanza media en un instituto de dos años en uno de la manera más fácil y rápida posible.
La fórmula del éxito
Este último detalle es el que puede explicar el éxito del capítulo debut de "Mala Conducta", ya que los personajes de esta telenovela son una especie de "anti-heroes", chicos con problemas de conducta y aprendisaje que son los típicos perdedores de los cuales la sociedad se trata de deshacer (y también las telenovelas, ya que de no ser por ésta trama y por las series de Mekano, nunca habriamos visto en pantalla una propuesta de esta índole); pero que sin embargo son tan comunes como muchas personas que vemos en la calle a diario.
Es esta busqueda de cotidaineidad que impone la guinista Coca Goméz en cada una de sus producciones, destapando los problemas y personalidades que las personas esconden, es lo que ha hecho que sus trabajos en Machos o en su ópera prima para cine "Normal con alas", llamen la atención del público, quien en una mezcla de curiosidad y autoreflejo sienten este tipo de historias más cercanas que las típicas plagadas de cursilerias o perfección.
Una propuesta actual y distinta, que no tiene miedo en mostrar la desvergonzada seducción del personaje de Maria José Prieto; o las expresiones de exitación del director del instituto Pelayo Bobadilla encarnado por Willy Semler, así como el lenguaje juvenil plagado de modismos y alguno que otro bien utilizado garabato ocupados por los estudiantes del instituto liderados por Marcela del Valle y Tiago Correa. Detalles que hacen creible una historia que se diferencia de los recursos supuestamente progresistas mal logrados que han mostrado otros canales en sus producciones como "infidelidades sin sexo" o "gays sin pareja o amigos".
Un paso adelante que le valió a "Mala Conducta" subir de 8 a 24 puntos de rating y conseguir un promedio de 18 unidades, que si no bien no superaron las 20 del debut de "Don Amor", la transformaron en la gran sorpresa, y quizás la gran ganadora de esta temporada. Pero para eso aun habrá que esperar.
Y es que mientras Canal 13 aprovechaba el piso que le había dado "Lola" para poner en pantalla los mejores paisajes de Puerto Rico en una historia liderada por Jorge Alberti con evidentes guiños a "Lost" y "Todavía sé lo que hicieron el verano pasado", la segunda telenovela de Chilevisión subía su rating como la espuma gracias a las andanzas de una tropa de poco concientes fracasados que buscan terminar su enseñanza media en un instituto de dos años en uno de la manera más fácil y rápida posible.
La fórmula del éxito
Este último detalle es el que puede explicar el éxito del capítulo debut de "Mala Conducta", ya que los personajes de esta telenovela son una especie de "anti-heroes", chicos con problemas de conducta y aprendisaje que son los típicos perdedores de los cuales la sociedad se trata de deshacer (y también las telenovelas, ya que de no ser por ésta trama y por las series de Mekano, nunca habriamos visto en pantalla una propuesta de esta índole); pero que sin embargo son tan comunes como muchas personas que vemos en la calle a diario.
Es esta busqueda de cotidaineidad que impone la guinista Coca Goméz en cada una de sus producciones, destapando los problemas y personalidades que las personas esconden, es lo que ha hecho que sus trabajos en Machos o en su ópera prima para cine "Normal con alas", llamen la atención del público, quien en una mezcla de curiosidad y autoreflejo sienten este tipo de historias más cercanas que las típicas plagadas de cursilerias o perfección.
Una propuesta actual y distinta, que no tiene miedo en mostrar la desvergonzada seducción del personaje de Maria José Prieto; o las expresiones de exitación del director del instituto Pelayo Bobadilla encarnado por Willy Semler, así como el lenguaje juvenil plagado de modismos y alguno que otro bien utilizado garabato ocupados por los estudiantes del instituto liderados por Marcela del Valle y Tiago Correa. Detalles que hacen creible una historia que se diferencia de los recursos supuestamente progresistas mal logrados que han mostrado otros canales en sus producciones como "infidelidades sin sexo" o "gays sin pareja o amigos".
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